La ven pasar de esquina a esquina, su caminar los hombre miran, su juventud quieren tener, ella la ofrece no importa a quien. De un coche azul se abre la puerta, sin titubear ella se acerca, es un señor, se va con él, indiferente la vida pasa.
Y ella escribe en sus cartas a su familia, que es secretaria del jefe de una oficina, que es un trabajo muy bueno, todos la quieren, que va a enviar un dinero el mes que viene, que extraña mucho a todos y que los quiere.
La ven pasar de madrugada, su juventud se ve cansada, la realidad, su soledad, indiferente la vida pasa.
José José
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1 comentario:
tan informal, audaz y creible...
los sueños al menos podrian no romperse mientras viva...
:)
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